26 de enero de 2009

This is not America (el título no tiene nada que ver con el post, pero me gusta David Bowie)


Escucho música on line en una radio que te permite seleccionar intérpretes y temas. Esto ya lo comenté por este espacio cuando anuncié que uno de mis amigos que también escuchaba música ahí era Bono.
El punto es que como todo sitio recién creado, al principio cuenta con pocos usuarios y comenzas a relacionarte con gente de todo el mundo y hablas sobre música y demás. Pero todo cambia cuando se convierte en un lugar masivo y mucha gente te agrega a su lista de amigos, sin siquiera una saber por qué.
Lo cierto es que hace unos días me agregó un hombre de Africa. Se llama René y vive en Burkina Faso, en una ciudad cuyo nombre es Ouagadovgou.
En un inglés espantoso y reconociendo él mismo la calidad de tal me dijo que era profesor de ese idioma en un colegio y que resultaba complicado enseñar en un país cuyo idioma oficial era el francés (yo pensé que esa era una bendición para él, puesto que justificaba que él pudiera enseñar) . Me preguntó de qué trabajaba yo, y si bien me sentí tentada de contestar: fabrico pilotines para masa finas o trabajo en un laboratorio que investiga la incidencia de las luciérnagas en la producción de energía nuclear, respondí: soy abogada.
Calculo que hubiera sido preferible alguna de las otras respuestas, porque entonces me preguntó que era lo que hacía un abogado. Yo pensé que su mal inglés no le permitía entender mi respuesta, entonces dije:"No entiendo tu pregunta" y contestó: "se lo que significa la palabra "abogado", pero me gustaría saber que hacen". Luego de una detallada explicación de mi parte, que incluyó diversas teorías sobre la naturaleza jurídica del recurso extraordinario, el sr. africano me preguntó toda una serie de incoherencias de este tipo:
1. ¿Por qué ustedes los americanos le ponen nombre a los animales y los tratan como personas?
2. ¿Es verdad que en tu país el nivel de vida es muy alto y la gente se va siempre de vacaciones?
3. ¿Es cierto que hay grillos gigantes que detienen los trenes? (bueno no, esta no la preguntó él, pero es una pregunta que le hicieron a mi hermana y a su marido).
Luego de responder toda esta serie de preguntas absolutamente descabelladas le dije que me tenía que ir.
Me dijo que yo le parecía muy buena persona y que estaba seguro de que seríamos amigos para toda la vida. Luego agregó: ¿Te gustaría hacerme alguna pregunta sobre Africa?
Un tanto aturdida, respondí: "Mirá, la verdad que en este momento no se me ocurre nada, pero ni bien se me ocurra algo que quiera saber, te lo pregunto".
Aparentemente se sintió muy halagado ante mi respuesta y dijo: "Muy bien, estaré esperando ansioso tu pregunta y trataré de contestarla con toda la veracidad posible".

20 de enero de 2009

Ser un superhéroe no es fácil

De todos los superhéroes que existen, algunos me caen mejor que otros. Podría afirmar que Batman es mi favorito (esta palabra se la debo a mi adorable sobrino Titi) y corriendole desde atrás -pero a una distancia aún apreciable- viene el Hombre Araña (por razones que me negaré a confesar).
Lo cierto es que el resto no me inspira casi nada, por sobre todas las cosas porque tienen la misma cara cuando son superhéroes y cuando no lo son, lo que me lleva a pensar que la gente que rodea a estos justicieros tiene serios problemas de visión o son simplemente lelos. ¿Cómo es que nadie advierte que Superman lo único que hizo fue ponerse un traje ajustado y sacarse los lentes? EH???
Si yo pudiera contribuir en algo a este Universo de hombres con superpoderes, éste sería mi desinteresado aporte (si a alguien se le ocurre robarme la idea, juro que me conocerá en mi faceta judicial y por la sola aplicación de la ley se verá obligado a comer -de rodillas- todo el barro de la Laguna de Chascomus).
Se trata del Hombre Cisne o "SwanMan". El Hombre cisne es lo más. Durante el día es un ornitólogo que no vale ni dos mangos, un científico bagarto que se dedica a investigar el comportamiento de las aves (claro, para eso estudió ornitología), pero durante las noches el tipo se transforma como un cisne para combatir a los criminales y además de superpoderoso está buenisimo. Y en esto radica el grave conflicto de mi superhéroe, porque todos ellos tienen un conflicto atroz que enturbia y hace miserable su existencia (Ya lo se, soy una chica trágica, y qué?).
El Hombre Cisne adquirió sus fabulosos superpoderes cuando fue picoteado por un cisne al que intentaba alimentar con unas galletitas. Él puede cumplir con su tarea de héroe y sólo conservará sus poderes bajo la condición de cubrir su rostro con una máscara, pero así nadie puede percatarse de lo "buenmozón" que es y ésto le trae aparejada una tristeza profunda porque una vez que consigue dejar de ser el cientifíco pejerto que siempre ha sido para empezar a cotizar en Bolsa, nadie puede notarlo.
Y entre el dilema de mostrar su belleza al mundo u ocultarla para continuar combatiendo el crimen, pasan los días de este majestuoso ser, cuyo altruísmo sólo resulta comparable al de Rin Tin Tín o la Pantera Rosa.

10 de enero de 2009

Un plato que se sirve frío

Según la RAE:



venganza.
1. f. Satisfacción que se toma del agravio o daño recibidos.
2. f. desus. Castigo, pena.




Si bien la Real Academia señala que las nociones de castigo y pena para el término venganza se encuentran en desuso, lo cierto es que no advierto satisfacción alguna por el agravio y daño recibidos si aquel que nos hizo mal no recibe un castigo de proporciones más que considerables.
A diferencia de la justicia, la venganza tiene la particularidad (fabulosa, por cierto) de exceder los límites razonables de la ofensa recibida. Nadie espera que la venganza sea justa o equitativa. No implica "darle a cada cual lo que le corresponde", sino que tiende a castigar de acuerdo al daño causado a nuestro ego. Y nuestro EGO puede ser enorme, por ende la VENGANZA deberá ser acorde.
Cuando alguien se comporta de manera desleal o ingrata conmigo, Madre me dice que me quede tranquila porque esa persona recibirá su merecido en algún momento. Entonces yo la miro y le digo: "No me sirve que alguien, dentro de un tiempo le cobre lo que me hizo. Yo necesito que lo pague ahora y conmigo".
Es decir, cuál es la gracia de que un tercero -absolutamente desconocedor de mi condición de víctima inocente- le haga pagar algo a una rata malnacida dentro de 25 años, cuando yo no esté ahí para verlo y ni siquiera exista la posibilidad de que el roedor encuentre alguna clase de conexión entre lo que padece y lo que me hizo a mí, un cuarto de siglo atrás? Eh?
Tampoco me conforma la frase "La venganza es el placer de los dioses". Qué cuernos me importan los dioses, ni siquiera yo quiero ser uno de ellos (podrán apreciar que mi EGO no llega a tanto). Simplemente quiero que la venganza sea MI placer (¿qué sabes tú de mi placer? ¿Qué crees que yo te voy a hacer? lalalaaaaaa lala lalaaaaaaaa. Perdón, me colgué cantando esa vieja canción) y que los dioses se queden bien tranquilos en sus altares o en las horribles y pobres piedras sobre las que los erigieron sus creyentes, capisce?