29 de agosto de 2008

Soñar no cuesta nada (pero éste no es justamente el caso)

No estoy interesada en el dinero.
Sin embargo, no me molestaría en lo más mínimo tener muchisimos de esos despreciables papeluchos si me sirvieran para concretar un par de cuestiones que me rondan por la cabeza.
Si fuese despiadadamente rica dejaría de trabajar inmediatamente y me dedicaría de lleno a leer todos los libros que quisiera y a escribir.
Si fuera escandalosamente millonaria tendría una casa enorme, con varias salas de ensayo plagadas de instrumentos carísimos, para poder tocar con mis amigos músicos. Entonces yo podría invitarlos a mi mansión y le preguntaría a uno de ellos: "¿Con qué guitarra queres que toquemos este tema de The Police?" Y mi amigo me contestaría: "No se, podría ser con esa Fender Telecaster americana, pero sólo para este tema, sí?. Después preferiría cambiar". Y yo le diría: "Cómo no, servite la que quieras. Yo por lo pronto voy a utilizar este Yamaha bb614 que me sienta tan bien para esta ocasión".


Si fuese inmoralmente rica me dedicaría a viajar a la par de las bandas que admiro, para acompañarlas durante sus giras. Entonces las seguiría por todas las ciudades del mundo y me hospedaría en los mismos hoteles. Y me podría cruzar con los músicos en los ascensores y nunca pensarían mal de mí porque claro yo sería extremadamente rica y ninguno de ellos sospecharía que soy una groupie desquiciada (esto demuestra que la diferencia entre ser una maniática acosadora y una chica cool está determinada por la cuenta bancaria). Y me haría muy amiga de Robert Smith, quien al verme tan seguido me invitaría a todos sus recitales y a los backstages y a las fiestas y, de paso me presentaría al bajista de The Cure, situación que yo aceptaría encantada. Y también los podría invitar a mi mansión para que tocaran conmigo y con mis amigos, durante mis cumpleaños.
Si fuese ofensiva y obscenamente millonaria, viviría la mitad del año en Buenos Aires y la otra mitad la pasaría en Europa, alternando entre Londres y Paris (cuando no esté de gira con mi amigo Roberto, claro está). Pero sin duda alguna, en este preciso momento no estaría actualizando mi blog, sino que estaría iniciando un largo viaje a un país de Europa del Este, sólo por mera curiosidad.

23 de agosto de 2008

Luz, cámara, acción

Hay determinadas prácticas que nos parecen sumamente naturales, aunque nada esté más lejos de eso.
Cuando asistimos al cine, miles de imágenes recortadas pasan frente a nuestros ojos y sin embargo contamos con la competencia necesaria como para reponer aquello que no vemos y así completar las escenas y ordenar el relato.
Esto implica que si en la pantalla se proyecta un primer plano de la cara de un actor, ninguno de nosotros va a pensar que se trata de una cabeza sin cuerpo que se mueve por la escenografía (a no ser que se trate de "La leyenda del jinete sin cabeza" -película en la que la existencia de una cabeza solitaria tendría absoluta lógica). Lejos de ello, estaremos capacitados para reponer lo que falta y así interpretar que sólo se trata de un plano que toma una parte del cuerpo del actor.
Sin embargo, ésto que nos parece tan obvio, casi natural no es más que una operación del ámbito de la cultura. Tal como señalaba un profesor mío de semiótica: "Detrás de aquello que nos parece más natural es justamente dónde está operando con toda su fuerza la cultura".


Un grupo de antropólogos que estaba realizando un estudio de campo en Africa, decidió proyectar una película a los miembros de una tribu que no tenían idea de lo que era el cine. Los nativos, en medio de gritos de algarabía, se sentaron frente a la pantalla.

La primera escena consistía en un primer plano de una gallina que caminaba frente a la cámara, para luego salir de plano por la derecha. Cuando los africanos vieron al ave, comenzaron a aplaudir con mucho entusiasmo, casi al borde del delirio; pero a medida que transcurría el film -que narraba la historia de un maestro rural- su actitud fue cambiando. Muchos comenzaron a mirarse entre ellos, algunos se quedaron dormidos y otros observaban la pantalla con cara de no comprender lo que estaba sucediendo. Cuando la proyección terminó, varias mujeres y niños lloraban y un par de jovenes indignados intentaron golpear a los antropólogos.

Los científicos, al no entender la reacción de los nativos, decidieron consultar al jefe de la tribu. Éste los miró y les explicó que los miembros de su tribu se sentían desorientados, tristes y sumamente desilusionados con el cine, porque lo que le sucedía al maestro no les interesaba en lo más mínimo, lo único que ellos querían saber era qué había pasado con la gallina que era la protagonista de la película.

16 de agosto de 2008

El héroe de las mujeres

Una profesora de la Facultad le comunicó a sus alumnos que invitaría a un joven escritor argentino (cuyo nombre será preservado) para que diera una charla informal sobre la importancia de la ficción en la construcción de la realidad. Esta modalidad adoptada, además de poco habitual (por no decir inédita) se veia propiciada porque la comisión contaba solamente con 8 alumnos.
El último día de clases, la docente llegó acompañada por su amigo. El aula era muy grande y los pocos alumnos estaban desparramados por el salón, lo que exacerbaba la amplitud del recinto. El joven autor se sentó frente a su escritorio y mirando a los alumnos, sonrío y dijo algo así como: "Somos multitud" y a la chica del fondo eso le sonó a: "Somos legión".
La charla comenzó y resultaba más que interesante. La chica del fondo hizo un par de preguntas acerca del relativismo y cuando el escritor, de buena gana, comenzó a responder, la puerta del aula se abrió de un portazo. Una mujer de unos 50 años, con severos signos de agitación ingresó y clavando sus ojos sobre el escritor le dijo: "Yo sabía que estabas acá, acabo de abandonar a mis alumnos para venir a escucharte. No lo puedo creer!!!!!!!!!" y arrancando una silla se sentó en la primera fila.
M. (así lo llamaré a partir de ahora) sonrió con toda la seducción de la que era capaz (y cabe aclarar que era mucha) e intentó proseguir con su línea argumentativa. Intento que, obviamente resultó infructuoso ante el nuevo portazo que sacudió las precarias paredes edilicias y que anunció el ingreso de 3 mujeres arrebatadas que al grito de: "Ay!!!!!!!!!!! era cierto, era cierto, te dije que yo lo había visto por el pasillo", se identificaron como docentes y se avalanzaron sobre la primera fila, cual fanáticas desquiciadas que en un recital de pop latino arremeten contra la valla que las separa de su ídolo musical.
M. volvió a sonreir y en esta oportunidad tuvo alrededor de unos 15 minutos para cantar sus temas (quiero decir para redondear sus ideas). Las quinceañeras de la primera fila (Digo, las docentes universitarias) suspiraban embobadas y miraban con absoluta devoción a M., en un desesperado intento por devorar cada una de sus palabras.
Cuando en el transcurso de los siguientes 10 minutos la puerta del aula volvió a abrirse en 3 oportunidades, todos los presentes ya sabían a que espectáculo atenerse: más y más adolescentes agitadas ingresaban y se codeaban ruborizadas. Con absoluto desparpajo continuaron arrimando sillas hasta rodear por completo a M., quién en medio de un semicírculo, pero sin perder una pizca de su encanto, comprendió que por el bien de la literatura (y de su propia seguridad, claro está) era conveniente ponerle fin a la conferencia.
Los alumnos huyeron en medio de las chicas exaltadas que se empujaban por tocar al escritor y quedarse con algún jirón de su remera.
Dato estadístico: esa tarde, sólo los docentes varones dictaron clase en la Facultad.

10 de agosto de 2008

Sólo para vos (Just for you)


Existe cierta tendencia a considerar que una obra artística tiene un elemento de universalidad en el campo de la recepción. Esta creencia lleva a pensar que toda creación tiene un destinatario general, indeterminado, al que siempre se busca conmover.
Entonces nos alegramos por pertenecer al género humano puesto que dicha condición nos permite admirar y deleitarnos con una obra que fue concebida hace cientos de años.
Daría la impresión que esa noción de universalidad ennoblece al arte. Nos hace pensar que la obra es patrimonio de la humanidad, que en cierta medida formamos parte de un colectivo capaz de apreciar la belleza artística que nos fue legada (¿Se vislumbra cierta actitud de soberbia en esto?. No lo se, posiblemente).
Sin embargo, a mí me genera un inquietud que es la siguiente: ¿Si un escritor escribe un libro con la sóla intención de que sea leído por una única persona, existe cierto grado de mezquindad en su actitud?
No estoy hablando de musas, ni de inspiración, ese es otro terreno en el que prefiero no adentrarme.
¿Si un músico toca un tema ante un auditorio multitudinario, con la única y secreta esperanza de que conmueva a un único oyente, está siendo egoísta?
Hay algo que hoy me lleva a sospechar que el arte es un medio para cautivar a una sóla persona, como una suerte de misil teledirigido (metáfora burda como pocas para referirse al terreno artístico -hablar de terreno artístico vendría a ser una metafóra dentro de otra- pero efectiva) con la sóla intención de hacer impacto en un territorio preciso y desconocido, posiblemente remoto, deseado y por sobre todas las cosas, un tanto esquivo.

6 de agosto de 2008

Bono es mi amigo, claro que si!!


Yo soy una persona absolutamente lógica... hasta el preciso momento en el que dejo de serlo. Y cuando eso sucede soy capaz de creer prácticamente en cualquier cosa, por más disparatada que parezca y lo que es aún mejor es que me convenzo de la veracidad y seriedad de mi creencia y la afirmo y sostengo a mansalva.
Hecha la aclaración paso a comentar lo que me sucedió. Hace un tiempo atrás descubrí la existencia de una radio on-line. Por casualidad, saltando de link en link (o sea, meta y meta linkear) llegué a este sitio y me quedé absolutamente fascinada ante las posibilidades que me ofrecía.
Como ya es de público y notorio conocimiento, tengo ciertos problemitas con la música, es decir: soy una enferma que se pasa todo el tiempo escuchando música, hablando sobre música, investigando sobre música y demás actividades en relación con la música.
Lo bueno de esta radio es que permite a los usuarios crear sus propias estaciones (Yo creo que ya tengo como 1o) con los intérpretes elegidos y a su vez, sugiere otros artistas del mismo género. Además de ello, si uno quiere escuchar un tema en especial, lo busca en las radios de otros oyentes y así se crea una magnífica comunidad que comparte música. Esto puede llegar a generar cierto vínculo entre las personas registradas en el sitio, del siguiente tipo: Ay, muchas gracias por compartir tu música conmigo. -De nada, a ver que estás escuchando vos? -De paso por qué no nos revolcamos un rato (No, creo que acá exageré un poco. Bueno no, en realidad exageré bastante) y así.
La mayoría de los usuarios son de otros países y así es como hace unos días recibí el agradecimiento de un hombre, que vive en la ciudad de Dublin, en Irlanda y que se llama Paul.
Paul, es decir Bono, porque es clarísimo que se trata de Bono, ahora es mi AMIGO, porque me envió un pedido para ser mi amigo. ¿Queda claro? BONO ES MI AMIGO!!!!!! JA!! Qué grosa que soy y conste que sólo somos amigos porque yo no quiero que nuestra relación pase a mayores (al menos por ahora).
En forma sintetizada, indicaré los indicios por los que descubrí que se trata de Bono:
1. Vive en Dublin (claro, porque es irlandés)
2. Se llama Paul, el nombre de Bono es Paul Hewson (ES EL!!!!!!!!!! ES EL!!!!!!!!!!!)
3. No puso ninguna foto suya (Más bien, sino todos querrían ser su amigo, pero solo YO soy su amiga y porque él me lo pidió).
4. Bono ama la música, en todos los conciertos de U2, el musicaliza la previa. Muy bien, teniendo en cuenta ese dato, ¿cuántas estaciones de radio tiene Bono en este sitio? Nada más y nada menos que 45 (está más enfermito que yo).
5. Escucha todo tipo de música: Desde Joy Division, New Order y The Clash (bandas que ama) hasta Mozart, Beethoven, Stravinsky y Piazzolla.
6. Escucha Opera constantemente, es especial a Pavarotti (Esta es una prueba concluyente de que se trata de Bono, porque su padre era cantante de opera y además fue amigo de Luciano).
Y aquí me planto. No porque no tenga más pruebas concluyentes, sino porque ya me parece que es más que suficiente. O sea, mi amigo el de la radio on-line es Bono... más claro echale water (o agua, es igual).

2 de agosto de 2008

De lo literal y lo metafórico

La cuestión es la siguiente: Yo debería actualizar este blog (en el sentido más literal posible) y escribir un nuevo post que de cuenta de alguna circunstancia real o ficticia, pero lo cierto es que me resulta absolutamente imposible en este momento (esto también es literal -me refiero a lo de la imposibilidad-).
No podría explicar en forma clara y suscinta las razones por las que no puedo actualizar (literal), pero digamos que estoy de vacaciones (literal también) y de pronto es como si me hubieran subido (porque es claro que yo jamás me subiría a uno de estos juegos de motu propio, a no ser que me haya vuelto loca -esto de la locura no es ni literal ni metafórico, es meramente explicativo-) a una montaña rusa (y aquí comienza lo metafórico. Vamos todavía!, en algún momento tenía que aparecer lo metafórico).
A propósito, ¿Por qué será rusa la montaña? ¿La habrán inventado los rusos? ¿Habrá sido Lenin para celebrar el triunfo de la Revolución? (Nota al margen: analizar en un próximo post si la presencia de la montaña rusa en Disneyworld no es la prueba del revés político que sufrió el capitalismo norteamericano en el marco de la guerra fría, OJO!!)
¿Y la ensalada rusa? ¡Qué rica es la ensalada rusa!! Y todo gracias a los camaradas del Kremlim. Y también existe la crema rusa, que es un gusto espantoso para un helado, pero es otra creación de este noble pueblo que tanto ha hecho por la diversión y por la gastronomía del mundo entero. Ahora que pienso, los mejores inventos son rusos. Gracias, Rusia por tanta creatividad desplegada en beneficio de la humanidad.
Volviendo como Mahoma (esto es muy muy metafórico -metafórico al cuadrado- porque es claro que no soy Mahoma) a la montaña (rusa), lo cierto es que mi vida está bastante convulsionada, pero divertida (creo que esto también podría ser metafórico, aunque hay cierto dejo de literalidad) como si fuera una montaña rusa.
Por eso me retiro y dejo este tema muy acorde a las circunstancias (Esto es metafórico, se entendió, no?).


No Doubt Lyrics
It's My Life Lyrics