27 de junio de 2008

Se lo que quiero y lo quiero YA!

capricho.

(Del it. capriccio).
1. m. Determinación que se toma arbitrariamente, inspirada por un antojo, por humor o por deleite en lo extravagante y original.
2. m. Persona, animal o cosa que es objeto de tal determinación.
3. m. Obra de arte en que el ingenio o la fantasía rompen la observancia de las reglas.
4. m. Mús. Pieza compuesta de forma libre y fantasiosa.

Leo y releo la definición de la RAE y pienso (zona de peligro), que llevando la lógica al extremo (cosa que detesto hacer), prácticamente cualquier determinación que se toma de forma unilateral, es arbitraria en una primera instancia. Posiblemente y a los fines de evitar que sea tachada por su arbitrariedad, con posterioridad se buscan los argumentos racionales que la justifiquen. Así podemos decir con absoluta tranquilidad que adquirimos el último cd de Snow Patrol porque estamos en una etapa de exploración musical y que eso redundará en nuestro beneficio, debido a que aportaremos nuevos sonidos a nuestras composiciones. Convengamos en que esta argumentación, a nivel social, es más correcta que el simple: "Me lo compré porque se me antojó" (También es menos sincera, pero ese ya es otro punto).
Lamento disentir con la RAE (Se que ninguno de sus integrantes podrá conciliar el sueño esta noche. Lo siento, amigos, se que mi punto de vista les resulta relevante y que los acongoja que no comparta su opinión, pero comprendan que mi actitud crítica prevalece sobre nuestra amistad académica), pero uno no siempre se encapricha con lo extravagante y lo original. Me animo a ir más lejos y a afirmar que en infinidad de ocasiones, uno suele encapricharse con cosas, animales o personas cuya tosquedad y ordinariez rozan los límites de la pedantería. Creo que en ésto justamente reside la gracia y la esencia del capricho, puesto que encapricharse con algo fabuloso, único y original, tendría cierta lógica.
Lo relevante del capricho es que no tiene mucha explicación, ni para el sujeto que lo padece, ni para los demás, ni para el objeto en sí. Es así, porque sí y punto.
En estos días (como diría cierto cantante cubano), la mayoría de mis caprichos (los admitidos, los confesados y aquellos que no revisten ninguna de estas dos categorías) se relacionan con el Universo de la música (objetos y sujetos de esta clase). Pero como todavía soy completamente incapaz (en términos jurídicos sería declarada demente) de crear alguna composición musical de forma libre y fantasiosa, me conformaré con dejar un tema de este músico que, a mi leal entender, se destaca por su extravagancia y originalidad.
Con Ustedes, el talentoso y caprichoso artista anteriormente conocido con el nombre de Prince:

26 de junio de 2008

Adivinen quién cumple años hoy!!!


Con calma.
No voy a hacer desubicadas y públicas demostraciones de cariño.
Solo voy a decir que la sangre es un detalle que se nos pasó por alto, y que es absolutamente irrelevante porque "somos familia" (We are family), capishe?
Acá te dejo un tema de unos chicos que recién están empezando en esto de la música.
Es una versión del Felíz Cumpleaños, pero con un poquito más de onda (con un poco más de "beat" como suele decir un profesor mío).




24 de junio de 2008

Sigan así

Dado que este espacio cada vez cuenta con menos concurrentes y debido a la absoluta anarquía que se ha desatado, puesto que quienes comentan insisten en interpretar aquello que se les da la gana, sin respetar las pautas que gentil y desinteresadamente les brindo, he optado por la siguiente política (política tributaria).
Voy a hacer lo mismo que hacen ustedes, pero desde mi lugar de productora intelectual (no soy productora agraria, que eso quede bien en claro). En vistas de ello, transcribiré un segmento de una entrevista por el sólo hecho de que así se me antoja, pero seguramente no le van a dar ninguna importancia puesto que están más interesados en ver cosas inexistentes, tales como fantasmas, duendes y latifundistas empobrecidos.

-¿El personaje de Oliveira es la representación de usted mismo y de su propia vida?
- Yo creo que, en todo novelista hay siempre algún elemento autobiográfico; me parece casi imposible ese ideal, que tal vez en algún momento tuvieron los novelistas naturalistas franceses, de escribir novelas sin la menor intervención personal del autor, es decir, como si el autor se desdoblara y, guardando su vida privada fuera de la novela, le dedicara solamente su talento y su técnica. En todo caso, yo no pertenezco a ese especie. Es evidente que a lo largo de todas mis novelas y en algunos de mis cuentos también estoy proyectado, pero no hay que entender por eso que se trata de una autobiografía deliberada, viciosa y un poco narcisista complaciente.
En Oliveira hay rasgos de mi propia vida, de cuando me fui a vivir a Francia. Todos los primeros capítulos de eso que se llama vida de bohemia en París, de los latinoamericanos que nos ganábamos la vida haciendo paquetes o lavando automóviles y defendiéndonos como podíamos, todo eso sí, todo eso sale de experiencias personales, pero siempre transpuestas, modificadas, yo diría potenciadas literariamente
."
La respuesta lo dice todo.
A confesión de parte...
Demasiado tarde para La Maga. ¿Aún a tiempo para Talita?

22 de junio de 2008

Aclaremos los tantos




Una de tres:

1. Yo escribo cada vez peor y lo que intento volcar en esto que se asimila a un papel -pero que no lo es-, se torna absolutamente ininteligible.

2. Aquellos que leen lo que escribo, leen cada vez peor.

3. Aquellos que leen lo que escribo, lo hacen con tanta rápidez, a los fines de huir rápidamente de este espacio, que entieden las cosas a medias.


NADIE COLGÓ UN PASACALLES
No se si queda claro...

21 de junio de 2008

Move over and give us some room (Movete y danos algo de espacio)

Un blog es un espacio para hacer públicas muchas cosas que pueden ser privadas. Es por eso que desde este espacio voy a hablar del espacio.
La relación dialéctica entre la esfera de lo público y lo privado es sumamente interesante porque pone en juego cuestiones referentes al uso del espacio y a los contenidos.
Trataré de ejemplificar lo que intento decir. La otra noche venía caminando por la calle Vidal y casi llegando a Mendoza, veo a una pareja que estaba discutiendo. El agarraba a la chica por ambos brazos y la acercaba a su cuerpo, en un intento desesperado por retenerla (de más está decir que resultaba más que evidente que ella no pensaba escapar hacia ningún lado). Ella lo miraba y le decía: "¿No entendés que siempre es lo mismo? No podemos estar juntos, no nos parecemos en nada, no tenemos nada en común".
Ante semejante declaración de principios, no pude más que mirarlos con absoluto descaro y comprobar que tenían muchísimo en común, puesto que ambos eran decididamente horribles -al margen de desubicados, claro está-.
En medio de ese forcejeo físico y comunicacional, el chico se percató de mi mirada y me dijo: ¿Qué miras?. Yo sonreí y le contesté: "Estás en un espacio público, deberías discutir en tu casa si querés privacidad" y seguí caminando.
Esto significa que una discusión de pareja, cuyo contenido no sólo es privado, sino que roza lo íntimo, pierde esa calidad cuando acontece en un lugar público.
Ahora bien, cuando alguien decide cederle un lugar para que otro se exprese y ventile cuestiones privadas, no hace más que legitimar la voz del otro. No importa que lo haga con la sola intención de burlarse o denostarlo. Si se brinda un lugar es porque -de una u otra manera- se le reconoce cierto mérito a ese otro para estar allí. En este sentido, si Equis cuelga un pasacalles en la esquina de mi casa (espacio público) para expresar su amor por mí (contenido privado) y yo llamo a todas mis amigas para mostrarles "lo grasa" y "desubicado" que es Equis, no hago más que convalidar la actuación de Equis, puesto que hago aún más público algo que debería ser privado. Por el bien de propios y ajenos, debería limitarme a ignorarlo o a descolgar el pasacalles o a pagarle a un sicario para que mate a Equis o a mudarme de barrio y cambiar mi identidad para que nadie, nunca nunca jamás, me relacione con ese pasacalles, ni con el cerdo que lo colgó.-
De todo lo expuesto puedo sacar algunas conclusiones:
1. La gente horrible también se enamora.
2. Es sano tomar distancia. En definitiva, no es otra cosa más que generar espacio... aún más espacio, despacio.
3. Me gusta mucho este tema de Portishead.
4. Ya me olvidé la conclusión 4.

17 de junio de 2008

De cómo. A como de lugar. Acomodé


..." No tenía ninguna fe en que ocurriera lo que deseaba, y sabía que sin fe no ocurriría. Sabía que sin fe no ocurre nada de lo que debería ocurrir, y con fe casi siempre tampoco."
(-100)

15 de junio de 2008

De cómo transcribir parte de un capítulo de Rayuela, sin caer en la tentadora obviedad de copiar el capítulo 7


Capítulo 90


..."Se sabía espectador al margen del espectáculo, como estar en un teatro con los ojos vendados: a veces le llegaba el sentido segundo de alguna palabra, de alguna música, llenándolo de ansiedad porque era capaz de intuir que ahí estaba el sentido primero. En esos momentos se sabía más próximo al centro que muchos que vivían convencidos de ser el eje de la rueda, pero la suya era una proximidad inútil, un instante tantálico que ni siquiera adquiría calidad de suplicio. Alguna vez había creído en el amor como enriquecimiento, exaltación de las potencias intercesoras. Un día se dio cuenta de que sus amores eran impuros porque presuponían esa esperanza, mientras que el verdadero amante amaba sin esperar nada fuera del amor, aceptando ciegamente que el día se volviera más azul y la noche más dulce y el tranvía menos incómodo. "Hasta de la sopa hago una operación dialéctica", pensó Oliveira."



"Hasta de la sopa hago una operación dialéctica". Esta frase es francamente formidable.
Gracias, Julio.
Digamos que hoy, rayuelísticamente hablando, me desperté un tanto más cortazariana que de costumbre.
Mientras "simulo que estudio" pienso que, posiblemente, lo más esclarecedor del Capítulo 90 es lo que viene a continuación de lo que transcribí y que por razones de premura me abstuve de copiar.

7 de junio de 2008

Yo te avisé (Voce nao acreditó)

Desde este modesto espacio siempre se ha insinuado cierta crítica -muy moderada, por cierto- hacia los periodistas deportivos. En esta oportunidad quisiera señalar un hecho que durante los últimos 15 días observé en todos los canales, programas y espacios deportivos de la televisión.
A alguno de los cráneos antes descriptos se le ocurrió decir que el Club Atlético Boca Juniors "gozaba de una mística copera". Como la creatividad no parece ser uno de los atributos de este sector de la prensa, todos comenzaron a repetir una y mil veces la frase en cuestión. Que la mística copera de Boca por aquí, que la mística copera de Boca por allá y así hasta el infinito (no me refiero al canal Infinito, sino a la incontable cantidad de veces en que se hizo alusión a dicha terminología).
Lo cierto es que por medio del uso de esa frase, sospecho que intentaban dar cuenta de cierta experiencia directamente emanada de Dios que le permitía a Boca jugar con un plus a su favor, a lo largo de los partidos de la Copa Libertadores y obtener rutilantes resultados.

Ahora bien, una de las características de la lengua castellana es que determinadas palabras pueden ser sustantivos o adjetivos, de acuerdo al contexto en el que se los aplique. "Mística" puede ser un sustantivo y "copera" vendría a ser el adjetivo que lo modifica; de esta manera, se arribaría a la connotación que le brindaban los especialistas en fuchibol.

Sin embargo, por medio de una simple variación semántica, es posible arribar a otra interpretación: si "mística" pasa a ser el adjetivo calificativo del sustantivo "copera", entonces advertiríamos que -según la Real Academia Española- estaríamos en presencia de "una mujer de alterne misteriosa".

Sinceramente, a la luz del resultado obtenido por Boca el ultimo miércoles, creo entender cuál era la clase de "mística copera" de la que gozaba el plantel.



Para terminar, dejo este tema de Djavan, que no tiene nada que ver con la reflexión que hice, pero es brasileño, alguna vez estuvo en Rio de Janeiro y además canta muy bien .

Y de paso recuerdo el excelente recital que dio hace un par de semanas en el Gran Rex.



Boa Noite, Boa Noite...