Madre siempre dice que quien no pide nada, en realidad siempre lo pretende todo.
El hecho de que no formule pedidos no implica que no quiera ciertas (o muchas) cosas.
Si en una noche de verano estás en una pileta y se desata una tormenta eléctrica, es absolutamente inútil intentar correr en el agua para escapar de una posible muerte por la caída de un rayo, porque la resistencia que opone el agua siempre, pero siempre es mayor

Desde que el mundo es mundo, o mejor dicho, desde que la existencia del mundo tiene alguna relevancia para mí (esto vendría a ser desde que yo lo habito y tomé conciencia del él), el Diablo ha sido concebido como un espíritu maligno. Este ser nefasto lucha contra Dios por apoderarse del alma de los mortales y esparcir su maldad sobre la Tierra, en su afán de condenar a todo el género humano a habitar eternamente en el Infierno. Hasta acá todo parece muy claro y coincide con las definiciones 1 y 2 de la RAE.
Sin embargo, existe un dicho que genera dudas sobre la naturaleza del Demonio:
donde el diablo perdió el poncho.
1. loc. adv. Arg., Bol., Chile, Perú y Ur. En lugar muy distante o poco transitado.
Ahora, yo me pregunto, si el diablo es un espíritu, cómo va a usar poncho? Es absolutamente ilógico. Si no tiene cuerpo no necesita cubrirlo con nada y menos aún con un poncho, puesto que si reina en el Infierno, tiene servicio de calefacción asegurado. Además por qué cuernos lo perdió en un lugar distante? Lejano de dónde? del Infierno? de mi casa?
Por suerte, la RAE siempre me brinda la respuesta a todo y restablece el equilibro que necesito para que mi realidad sea soportable, casi placentera. Así advierto que en la definición número 4 el diablo es una persona muy fea, entonces todo adquiere sentido. Un hombre feo perdió su poncho es algún sitio lejano y eso sí que tiene lógica, porque siempre es mejor que la gente poco agraciada se mantenga a una distancia considerable de nosotros, digamos a más de 400 km o donde sea que haya perdido su poncho, siempre y cuando sea bien bien lejos, claro está.
Cuando hablamos en sentido figurado, la metáfora funciona en un único nivel, no es reversible. ¡Qué significa esto? Yo puse como ejemplo el dicho: "tirarle margaritas a los chanchos" para dar cuenta de la inutilidad de regalarle una botella de whisky de calidad a quién no sabe apreciarlo. La metáfora funciona para infinidad de situaciones similares, sin necesidad de que se la explique, puesto que el sentido de la misma, ya está extendido e incorporado socialmente.
Siempre se pensó que el uso de las metáforas estaba limitado al género lírico. La poesía, a simple vista parecía ser el único terreno apto para la utilización de estas figuras retóricas. Con el correr de los años, los estudios en semiótica (Dios, que sería de la vida sin la semiótica, sin dudas una reverenda porquería) demostraron que el uso de las metáforas es común a todos los procesos de significación humana. En la vida diaria, apelamos constantemente a las metáforas, es lo que comunmente llamamos "hablar en sentido figurado". Por medio de esta operación unimos dos universos de significación que aparentemente no tienen nada que ver entre sí y en una suerte de comparación no expresa -que podría resumirse en los términos "como si"- generamos el efecto de sentido.
Algunos refranes, por burdos que parezcan, tienen un fuerte componente metafórico. Sólo a modo de esclarecer esta maraña explicativa que me he esmerado en complejizar hasta el extremo, doy un ejemplo: "Tirarle margaritas a los chanchos"
La metáfora funcionaría a este nivel: Regalarle un Johnny Walker a Equis (léase X) es como si le tirara margaritas a un lechón
Este refrán significa que realizar una determinada conducta es absolutamente innecesaria y sin sentido puesto que el destinatario de la misma es un porcino -que por su condición de tal- no puede apreciar lo bueno que se le está dando. Por eso, lo más conveniente es tomarse el whisky en absoluta soledad, mientras se disfruta de un disco de Frank Zappa y que Equis continue sentado en el cordón de la vereda, con una botella de vino Toro, en la mano.