
Empezar a escribir en este nuevo blog es como mudarse de casa.
Todo es nuevo y está a punto de ser estrenado. Las paredes se ven muy altas y vacías y todos mis muebles se quedaron en mi espacio anterior (maldición!!, creo que ya empecé a extrañar...)
Mientras espero que de a poco, esto comience a parecerse a mí, me siento en el piso (no tengo ni un mísero banquito) para comer galletitas -que sí son dulces- mientras miro por la ventana (vaya a saber hacia dónde)...